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Introducción a la flora de la sierra de Albarracín (Teruel)

Posted by cecalba en enero 29, 2009

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Autor: Gonzalo Mateo Sanz
Edición: Centro de Estudios de la Comunidad de Albarracín (CECAL)
Caract: Año 2008, 251 p, il, 17 x 24 cms.
ISBN: 978-84-691-7285-8

Obra que surge como necesidad de carácter divulgador, en el marco de los trabajos emprendidos con motivo del establecimiento del Jardín Botánico Oroibérico en Noguera de Albarracín. Ofrece los recursos para que el usuario pueda conocer las principales especies de plantas de la Sierra de Albarracín. Se evitan cultismos que se sustituyen por términos comunes. La descripción va acompañada de ilustraciones.

A continuación transcribimos los primeros párrafos escritos por Gonzalo Mateo a modo de introducción de la obra:

“La presente obra surge como necesidad de carácter divulgador, en el marco de los trabajos emprendidos con motivo del establecimiento del Jardín Botánico Oroibérico en Noguera de Albarracín (Teruel). Su primer antecedente es el Catálogo de la flora vascular del término de Noguera, que llevamos a cabo en 2005 como punto de partida para poner en marcha esta iniciativa. En dicho informe inédito ya catalogábamos más de mil especies de plantas vasculares, pero no presentábamos claves para identificación de las especies, aunque sí comentarios relacionados con las alusiones previas a la flora concreta del término en la bibliografía anterior, que en ésta -de ámbito más general- quedan diluidas.

El segundo paso fue la impresión de unos cuantos ejemplares de un Manual para la determinación de la flora silvestre de Noguera de Albarracín y su entorno (2007). Concebida como manual de prácticas para el Curso de Botánica Práctica de la Universidad de Verano de Teruel, que ese año hacía ya su edición 18.

En ella quisimos poner el énfasis en el aspecto divulgador, aunque sin llegar a simplificar tanto que sólo dejemos las plantas más vulgares. Excluíamos las especies cultivadas o escapadas de cultivo e incluíamos las especies comunes y también bastantes especies raras, unas por su tamaño y valor singular (tilo, tejo, abedul), otras porque su vistosidad las hace muy aparentes donde aparecen, aunque sean escasas. De este modo pasábamos de un catálogo de unas 1.300 especies a otro de casi 900, sin que el gran público pueda notar apenas la diferencia, ya que manteníamos las especies que los usuarios de una obra de este tipo realmente suelen poder ver o recolectar.

Esta segunda obra tenía el valor de servir de guía para los estudiantes y aficionados con cierta base en la terminología botánica y en el manejo de plantas, pero se quedaba corta en especies y en detalles (sinónimos, localización de las especies, etc.) para su uso en un ámbito más profesional o de los aficionados más versados, de donde la necesidad de abordar una segunda obra, que intente ser lo más rigurosa posible y emplear un lenguaje científico, sin complejos ni limitaciones. Ello ha abocado a la reciente edición de la “Flora de la Sierra de Albarracín y su comarca”, editada en forma de libro de formato grande y con abundancia de imágenes de campo de las plantas.

Tanto esta obra, como la simplificada antes mencionada, pueden resultar demasiado extensas en su contenido y demasiado farragosa en su vocabulario para un público más infantil o menos introducido en la Botánica, en el lenguaje científico en general, por lo que creemos necesario abordar un tercer nivel, más simplificado en el número de especies (que se han reducido a unas 550) y en la terminología usada para diferenciar unas de otras.

En resumidas cuentas, que -amparados por la versatilidad editorial que ofrecen los medios técnicos actuales- liemos decidido ofrecer a cada tipo de público lo que pueda cuadrarle más, sacando a la luz estas obras paralelas que abordan objetivos similares en diferentes niveles, siendo la presente la que pretende servir más como introductoria y dirigirse a un público menos experto.

Al elaborar esta obra, dirigida a un público muy amplio, en el que no se supone ninguna especialización ni particulares conocimientos previos sobre Botánica, pensamos que podría resultar de utilidad añadir un capítulo introductorio que ayude a situarse en este mundo de las plantas, pero hemos dejado de lado esa posibilidad por no alargar excesivamente la obra y siendo conscientes de la gran abundancia de obras bien ilustradas y editadas sobre Botánica, específicas o más generales (por ejemplo enciclopedias), disponibles en las bibliotecas públicas y en Internet, a las que remitimos a los usuarios que deseen completar conocimientos generales sobre la morfología y Biología de las plantas. Lo que sí haremos es poner un glosario al final de la obra, explicando el sentido de los términos botánicos empleados, de uso no habitual en el lenguaje ordinario.

El objeto esencial de esta obra es ofrecer los recursos para que el usuario pueda estar en condiciones de conocer las principales especies de plantas de la Sierra de Albarracín. Para ello no hay fórmulas milagrosas. Se puede intentar evitar el mayor número posible de palabras técnicas, pero es inevitable aludir a todas las partes básicas de las plantas y emplear una batería de términos que separen o discriminen muchas situaciones diferentes.

Evitamos cultismos innecesarios, que sustituimos por términos comunes (en vez de hoja amplexicaule, hoja abrazadora; en vez de corola infundibiliforme, corola embudada), pero no podemos evitar aludir a lo que es un estambre y sus partes (filamento y antera), el gineceo de las flores y sus partes (ovario, estilo y estigma), los tipos de inflorescencias (corimbos, racimos, umbelas, etc.) o los tipos de frutos (bayas, drupas, aquenios, cápsulas, etc.). Por ello no podemos hacer una obra que pueda ser empleada por cualquiera que no esté mínimamente familiarizado con estos términos, ya que a ellos nos hemos de acoger para que encuentren los caracteres que diferencian a las especies….”

La obra viene ilustrada con cientos de fotogradías y las descripciones de las plantas incluyen, además de los nombres científicos, sus denominaciones comunes y, en algún caso, autóctonas de la Sierra de Albarracín.

Autor de esta entrada: www.nogueranaturalmente.com

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